El Monte Etna, majestuoso y poderoso, despertó una vez más el pasado fin de semana, recordándonos su estatus como uno de los volcanes más activos del mundo. Ubicado en la isla de Sicilia, al sur de Italia, este coloso de 3 mil 324 metros de altura provocó una erupción que desató humo y cenizas, generando caos en la región y obligando al cierre del cercano aeropuerto de Catania.

Los residentes de la zona fueron testigos de un espectáculo imponente el domingo pasado, cuando los fuertes rugidos del volcán retumbaron en toda la región.

Lamentablemente, las nubes que rodeaban la cima del Etna dificultaron la visibilidad de las erupciones, según informó el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV). Aunque el volcán permanecía oculto, su poder era innegable.

El aeropuerto de Catania, una importante puerta de entrada para los viajeros, se vio afectado por la erupción del Etna. La copiosa cantidad de ceniza volcánica depositada en la superficie del aeródromo obligó a suspender todas las operaciones de vuelo hasta que las condiciones volvieran a ser seguras.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here