Murray Phillips y su hermano Ricky. Murray hoy en día tiene 49 años, pero cuando niño creció en un hogar junto a su hermano Ricky, con quien tenía una relación muy cercana.
Ambos se cuidaban, se apoyaban y se arropaban en las frías noches en el hogar de niños, ubicado en Staffordshire, Reino Unido, hasta que llegó el gran día: serían adoptados juntos.
Sin embargo, no todo funcionó de la mejor forma.
Tres años después de haber convivido con aquella familia, Ricky fue devuelto al hogar de menores por tener una relación conflictiva con su madre adoptiva.
Para Murray significó una tragedia, ya que no podría ver a su hermano nunca más. Cuando cumplió 18 se prometió a sí mismo volver a ubicarlo y reencontrarse con él, pero nunca tuvo éxito hasta 40 años después de ese suceso.
Según información de Daily Mail, ambos hermanos pudieron volver a verse las caras en el programa de ITV, Long Lost Family, en donde Murray contó que cada vez que pasaban los años perdía más las esperanzas por ver de nuevo a su compañero.
“Ricky lo era todo para mí. Cuidó de mí y siempre me protegía. Lo extrañaba todos los días“, contó Murray en la entrevista.
Además, Ricky reveló que su madre lo había devuelto al hogar de menores porque él le había robado y ella lo azotó con una cacerola.
De ahí en adelante Ricky siempre intentó comunicarse con Murray pero la madre adoptiva de ambos ignoró sus llamadas a lo largo de los años.
El programa ubicó a Ricky, quien estaba viviendo en Canadá trabajando como carpintero.
Cuando los dos se vieron las caras se emocionaron al instante y se abrazaron. De hecho, bromearon con que los dos tenían un aspecto parecido, ya que ambos eran calvos.
“No sería el hombre que soy hoy sin él y quiero agradecerles por eso (…) Pude ver la chispa en sus ojos. Me miró de la misma manera como, ‘somos hermanos otra vez’. Es fabuloso“, finalizó Murray.

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