El presidente Xi Jinping, señaló que China se centrará en prepararse para la guerra, esto debido a que la seguridad es cada vez más inestable e incierta. Esta advertencia se da luego de que Xi pidiera el mes pasado un desarrollo militar más rápido, tanto en tecnología y defensa ante la probabilidad de más conflictos globales.
El gobierno chino se concentrará en la preparación ante una guerra generada por una posible invasión de la isla autónoma de Taiwán, que Beijing reclama como propia desde hace más de siete décadas.
Si la fuerte tensión entre China y Taiwán crece y se da una de una invasión del Ejército Chino, se desataría una guerra asimétrica, es decir, un conflicto bélico en el que una de las partes tiene una fuerza militar muy superior a la de su rival.
Este es el tipo de guerra que está en desarrollo desde febrero pasado entre Rusia y Ucrania, aunque es importante decir que este desequilibrio de fuerzas no siempre se replica en los resultados sobre el terreno.
Si China ataca a Taiwán, el conflicto atraerá a Estados Unidos, quien desde hace varios años proporciona a Taiwán armas defensivas y está obligado a tratar las amenazas a la isla como una «grave preocupación», esto junto con sus aliados en proximidad geográfica de Japón.





