ABC.-En un largo encuentro con los periodistas durante el vuelo de Colombo a Manila, el Papa Francisco pidió vigorosamente respeto a las creencias religiosas de los musulmanes, señalando que ni la libertad de religión ni la libertad de expresión deben ser utilizadas para ofender a los demás. Sencillamente, «no se puede insultar la fe del Islam».
Aun siendo consciente del riesgo de que se malinterpreten sus palabras, el Papa insistió en que es necesario pensar en los demás, especialmente en los temas que afectan más profunda o emotivamente a cada a uno. En tono informal, comentó: «Si alguien dice una palabrota sobre mi madre puede esperarse un puñetazo».
Al mismo tiempo, excluyó que ni siquiera la blasfemia justifique el atentado de Paris, pues «no se puede matar en nombre de la propia religión, no se puede matar en nombre de Dios». Echando una ojeada a la historia de los cristianos, reconoció que «también nosotros hemos sido pecadores en esto, pero matar en nombre de Dios es una aberración».





