Por Ezequiel Castillo
Solo con la contratación de veladores o guardias de seguridad armados, equipamiento de cámaras de vigilancia, alarmas y sofisticados circuitos de vigilancia, el empresario fronterizo puede sentirse medianamente seguro, señalo
Lauro Peña.
Para el comerciante local, estas son herramientas indispensables si de cuidar un negocio se trata, ya que la delincuencia, en cualquiera de sus modalidades, esta lista para actuar contra su patrimoio, tan expuesto por la falta de un patrullaje preventivo en la ciudad.
«El asunto de la seguridad es un tema muy complicado, ahora estamos exhortando a los abarroteros a que tomen sus medidas pertinentes para evitar ser asaltados, si bien es cierto que siguen los patrullajes de la SEDENA y la Marina, pues no debemos dejarle todo a ellos; hay que tratar de instalar nuestras cámaras de vigilancia, estar al pendiente de quién entra y quién sale, ser más precavidos en el tema del lugar en el cual expondremos nuestro dinero para realizar los pagos o depósitos correspondientes», indico.
Por otra parte, aseguro que en Tamaulipas los ciudadanos estan acostumbrados a rascarse con sus propias uñas, y cuando se da un enroque de las fuerzas del orden, no se siente ni menos ni más protegidos pues ya saben que no hay corporación que los defienda de los delincuentes.





