Podría ser el próximo 22 de junio cuando se quiten restricciones para viajeros mexicanos que buscan ingresar a Estados Unidos.
Crece la expectativa en los residentes de los dos lados de la frontera que por trabajo, recreación y/o compromisos familiares esperan se termine ese plazo.
También en comercios americanos hay desesperación para que crucen los clientes mexicanos.
Corresponde al Departamento de Estado del vecino país determinar si la emergencia ya pasó y es momento de abrir la frontera.
Fue por la pandemia, el contagió y muerte de miles de personas en el vecino país, que desde el 20 de marzo los puentes internacionales, desde Matamoros a Tijuana se cerraron a viajeros.
Desde esa fecha solo ciudadanos residentes americanos y algunos mexicanos visa de trabajo están facultados para cruzar.
El beneficio se extendió a donadores de plasma, que con cita y horarios específicos pueden cruzar hacia el norte, advertidos de no irse de compras o paseo pues de ser sorprendidos podrían quedarse hasta sin visa.
Millones de personas, en los dos lados del Río Bravo esperan se levante la prohibición y poder regresar a la vida en común que tenemos, con negocios, con amigos, con familiares
El balón, está en la cancha americana que deberá de decidir si estamos listos.





