El Senado de Estados Unidos aprobó una «versión enmendada» del proyecto de ley «RENACER», con miras a acelerar su trámite en la Cámara baja y posterior entrada en vigor, para endurecer las sanciones al gobierno de Nicaragua, tras el arresto e inhabilitación de candidatos a los comicios del domingo.
El senador Bob Menéndez, quien preside el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, informó ayer que la nueva versión con «arreglos técnicos» del proyecto de ley para Reforzar el Cumplimiento de Condiciones para la Reforma Electoral en Nicaragua (RENACER) fue avalada por los senadores.
La propuesta original recibió en agosto pasado el visto bueno del Senado, con el apoyo de demócratas y republicanos.
«RENACER» tiene como objetivo promover unas elecciones «libres y justas» en Nicaragua, frente a las medidas adoptadas por el presidente Daniel Ortega.
En tanto, el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, afirmó que las elecciones del domingo en Nicaragua no serán legítimas, pues Ortega, que busca la reelección, encarceló «a todos los contendientes».
«El señor Ortega se ha preocupado en poner en prisión a todos sus rivales políticos que se han presentado a estas elecciones y no podemos esperar a que este proceso arroje un resultado que podamos considerar legítimo, (sino) todo lo contrario», declaró Borrell.
«La situación en Nicaragua es una de las más graves que hay en este momento en el continente americano», declaró Borrell, afirmando que el proceso electoral sólo busca el «mantenimiento en el poder del dictador».





