Proceso.-La defensa de la maestra Elba Esther Gordillo busca por todos los medios a su alcance que la exdirigente nacional del sindicato magisterial cumpla su condena en su casa, bajo la modalidad de prisión domiciliaria.
En entrevista con el diario Reporte Índigo, Marco Antonio del Toro Carazo recordó que la profesora sólo tiene un riñón y que estando en el hospital de Tepepan corre el riesgo de sufrir una infección que obligaría a someterla a una diálisis con las consecuencias que ello entraña.
A casi dos años de su detención, dijo, la exlideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) “está pasando el peor de los mundos: no está en un área de un reclusorio ni en una prisión domiciliaria, está en un cuarto de un hospital”.





