Los cuerpos de Daniele De Santis y su prometida fueron hallados en su casa en Lecce con signos de violencia.
El suceso se produjo este lunes por la noche. La policía fue alertada por los vecinos del número 2 de la via Montello de Lecce, que escucharon gritos en el domicilio de la pareja. Inmediatamente después, según varios testigos, vieron correr a un hombre con un cuchillo en las manos y se temieron lo peor. Minutos después, los agentes desplazados confirmaron los peores temores cuando se encontraron los cadáveres de la pareja, él en las escaleras entre el primer y el segundo piso de la vivienda y ella en el salón.
Los investigadores siguen intentando encontrar al asesino, cuya motivación se desconoce. Tampoco ha trascendido si era un asalto o un robo, si bien las primeras pesquisas aseguran que el presunto agresor huyó con una mochila y cara cubierta.
De Santis, de 33 años, y Manta, de 30, vivían en un complejo residencial con cámaras de seguridad y vigilancia, lo que hace relativamente más sencilla la investigación de lo ocurrido y, a la vez, estrecha el círculo, ya que podría ser alguien de la propia zona o con conocimiento de la misma.
El colegiado estaba considerado como una gran promesa del arbitraje, y esta última temporada estuvo muy cerca de ascender a la Serie B. Casi toda su carrera había pitado 130 partidos en las Series D y C, y este mismo miércoles tenía previsto ejercer como cuarto árbitro en la Coppa de Italia en el partido entre Monopli y Módena.
«No hay palabras para describir nuestro dolor por la prematura muerte del árbitro Daniele De Santis y de su compañera Eleonora. Lo queremos recordar con la sonrisa que tenía en el campo y por su gran pasión por la Serie C, que consideraba como una familia», le han despedido desde la LegaPro.





