COMPLETO.- El desalojo de alrededor de 300 refugiados esta mañana en una plaza cercana a la estación central de trenes de Roma ha provocado un enfrentamiento entre la policía y los inmigrantes que ha convertido por unas horas el centro de la ciudad en un campo de batalla.
El enfrentamiento ha sido criticado por las organizaciones no gubernamentales, como Médicos sin Fronteras, por la «violencia» con la que procedieron las fuerzas de seguridad, que utilizaron cañones de agua y porras. La policía denuncia el lanzamiento de piedras y bombonas de gas por parte de los migrantes.
«Nos han despertado con cañones de agua. Han cogido a algunos de nosotros por el pelo y nos han pegado con las porras. Es absurdo: somos refugiados políticos, tenemos la documentación en regla», ha lamentado una mujer que había sido desalojada de la plaza. «¿Este es un país de acogida?», se pregunta otra mujer indignada. «No. Es un país fascista, inhumano».
Médicos Sin Fronteras ha asegurado en un comunicado que 13 refugiados han resultado heridos en los enfrentamientos con la policía. «Es una vergüenza que la falta de soluciones habitacionales alternativas haya llevado a una situación de violencia como esta. Urge garantizar a las personas desalojadas una solución digna, empezando por los más vulnerables», denuncia Tommaso Fabbri, coordinador general de MSF en Italia.






