Wang Mingqing tenía 53 años de edad cuando el 8 de enero de 1994 vivió una tragedia familiar. Aquel día, el hombre quien vendía fruta en las calles de la ciudad de Chengdu al suroeste de China, salió junto con su esposa Liu Dengying y su pequeña hija Qifeng de entonces 3 años de edad para trabajar.
Ese día, la gente comenzó a acumularse en el puesto de fruta, por lo que la pareja de pronto perdió de vista a la pequeña Qifeng para poder atender a los clientes. Desde aquel día, Liu y Wang no volvieron a ver a su hija.
Al no tener éxito en casi 20 años de búsqueda, el desesperado padre de familia entonces decidió ser un chofer de taxi para encontrar a su hija, cuyo recuerdo de aquella mañana de 1994 cuando la familia salió a trabajar, aún seguía intacto.
A cada uno de los pasajeros, el taxista les entregaba una tarjeta con los datos y la fotografía de su hija para que se pusieran en contacto en caso de tener información sobre su hija. Alrededor de 17 mil personas fueron abordadas por el papá, según informó la BBC.
Un día, uno de sus pasajeros era un artista de la policía quien elaboraba retratos hablados, y con base en la información, realizó uno de Qifeng actualizado a 24 años de su desaparición.
El retrato se viralizó en las redes sociales y en 2018, una joven llamada Kang Ying atendió al llamado por su parecido con la imagen, además de que recordó que cerca de Chengdu la encontraron y la dieron en adopción a una familia que la educó y cuidó.
Finalmente el 1 de abril de 2018, Kang Ying se hizo una prueba de ADN y se confirmó que era la hija biológica de Wang Mingqing y Liu Dengying, a quienes visitó en compañía de su esposo e hijos para ver a sus padres tras 24 años de no verlos.





