Por Juan Hernández
El problema de moda o situaciones de conducta inapropiada que últimamente se ha agravado en algunas escuelas o centros educativos, es la poca o nula atención que los maestros o tutores prestan a los escolapios en horario de clases o de descanso, ahora se le conoce o se le llama “Bulling”.
Esta problema conocido como “Acoso Escolar” tiene su definición (también conocido como hostigamiento escolar, matonaje escolar, matoneo escolar, maltrato escolar o en inglés bullying) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado tanto en el aula, como a través de las redes sociales, con el nombre específico de ciberacoso.
Lo anterior es solo para poder describir el comportamiento de un joven que se desempeña como Prefecto de la secundaria general número 76 Progreso de la Revolución, que se ubica en las calles Joaquín Pardavé y Tchaikovsky de la colonia Villa Coapa, donde por el bajo nivel de la zona el agua de las recientes lluvias estas se han encharcado frente a la misma escuela por lo que se hace difícil el acceso.
Por el mismo motivo los padres de familia y estudiantes saben que la hora de entrada va a ser después de las 8 de la mañana, y eran las 7: 30 cuando el ingreso de los educandos por la parte sur del portón metálico de color negro se detuvo pues un menor fue cuestionado porque no traía el calzado de color blanco que va de acorde al uniforme y ahí en presencia de sus compañeros fue exhibido con un tono de voz fuerte, a lo que el niño alcanzó a decir que no los tenía.
La humildad de menor era obvia además debido a el camino de su casa a la secundaria tiene que cruzarlo entre charcos y lodo sus tenis estaban sucios por tal motivo dicho maestro lo reprendió sin aplicar el criterio, técnicamente el menor fue objeto de “Bullying” pero no de un o los alumnos sino de un propio trabajador de la Educación.
Al cuestionar al Director Gilberto Cantú, aparte de no querer dar el nombre del “Prefecto” protegiéndolo, intentó minimizar la situación, “Échame la mano no digas nada, tú no sabes cómo son los muchachos porque no estas todos los días, aquí tenemos reglas y no sabes si no trajo los zapatos es porque no quiso, yo siempre te he atendido” esto dijo refiriéndose a las entrevistas que por motivo de las inundaciones se le ha hecho.





