ARISTEGUI.- El presidente interino de Haití, Jocelerme Privert, advirtió este martes que su país corre el riego de sufrir “una verdadera hambruna” tras la destrucción “apocalíptica” provocada hace una semana por el huracán
Matthew, que dejó cientos de muertos.
Privert indicó que la hambruna será real en tres o cuatro meses si la situación no se maneja de manera adecuada, además por el repunte de casos de la bacteria del cólera entre los afectados por el meteoro.
Describió la destrucción causada por Matthew como “apocalíptica” y subrayó que su país necesita alimentos, agua y medicinas.
El mandatario haitiano reconoció que las pérdidas materiales son enormes. “Pueblos y aldeas enteras fueron borradas de mapa. El huracán destruyó miles de casas, cultivos y reservas de alimentos”, dijo.
La advertencia de Privert tiene lugar después de que el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, pidió una “respuesta masiva” para ayudar al país.
La situación sanitaria es dramática, sobre todo en el extremo más occidental de Haití, donde unos 300 pacientes con heridas infectadas yacen tendidos sobre las camas del principal hospital de la localidad costera de Dame Marie mientras esperan la llegada de medicamentos.
A una semana de que Matthew golpeara Haití, más de 100 mil niños no pueden regresar a clases porque muchas de las escuelas sufrieron daños o se convirtieron en albergues temporales, reportó la víspera el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en Haití.
Según las primeras estimaciones nacionales, al menos 300 escuelas públicas han sido parcial o totalmente dañadas en todo el país y muchas otras están siendo utilizadas comoalbergues temporales para las familias desplazadas.
El huracán Matthew, el más fuerte en casi una década en el océano Atlántico, azotó a Haití el martes pasado con vientos de 230 kilómetros por hora e intensas lluvias que dejaron al menos 1.4 millones de personas afectadas.





