Los piquetes de mosquito son mucho más comunes de lo que nos gustaría y casi siempre son inofensivos pues no van más allá de causarnos comezón e incomodidad, o en el peor de los casos algo de fiebre por una reacción alérgica. Sin embargo, hay quienes no han tenido tanta suerte con estos insectos voladores.
Tal fue el caso de Kim Robinson, una madre británica de 25 años a la que le bastó salir al patio de su casa para que su vida estuviera en grave peligro de acabar. Y es que de un momento a otro, un mosquito la picó, pero este estaba portaba una horrible bacteria.
Con tal de salvar su vida, Robinson aceptó, pero una vez en el quirófano, cuando ella estaba inconsciente, uno de sus pulmones colapsó y a consecuencia generó un un paro cardiorrespiratorio que la mantuvo médicamente sin vida durante tres minutos aproximadamente.
Ahora Kim requiere de otra cirugía para colocarle un implante de piel, pero ella se niega a entrar a la sala de operaciones pues tiene miedo de “volver a morir” en ella. Sin embargo, aunque la experiencia fue terrible, ella tuvo suerte, pues las estadísticas indican que una de cada tres personas no logra sobrevivir a la antes mencionada infección.





