La lucha de Emily Whitehead, de 17 años y proveniente de Philipsburg, Pensilvania (Estados Unidos), contra el cáncer comenzó durante el 2010 después de que su madre Kari notara moretones inusuales en su cuerpo y que sus encías sangraran, además de que cada noche padecía un dolor insoportable.
Una vez que averiguó sobre los síntomas, vio que eran “los signos clásicos de la leucemia” y no dudó en llevarla con un doctor, quien le diagnosticó leucemia linfocítica aguda (ALL) a la edad de 5 años.
Le asignaron un tratamiento de quimioterapia de 26 meses que le dio fiebres altas y una infección que casi obligó a los médicos a amputar sus piernas. A pesar de los esfuerzos, al año siguiente le pronosticaron 30% de posibilidades de sobrevivir a la lucha.
“La noticia fue más devastadora para nosotros que su diagnóstico original”, dijo su padre Tom a People. “Le dije a Emily que si tenía que arrastrarme hasta el Polo Norte lo haría, si eso era lo que hacía falta para encontrar a alguien que la curara”, agregó.
Mientras Emily continuaba con su tratamiento y esperaba un transplante de médula ósea, sus padres oraban por un milagro. La salud de la niña se había deteriorado tanto que ya no era elegible para el transplante, pero los comités médicos aprobaron el ensayo clínico de la terapia de células CAR-T en niños, donde Emily se convirtió en la primera paciente pediátrica durante el 2012.
Este método “aprovecha el poder del propio sistema inmunitario del paciente mediante la reingeniería de sus células T para atacar las proteínas que se encuentran en la superficie de las células cancerosas“, según Children’s Hospital of Philadelphia a People.
A pesar de que habían ciertos riesgos, los padres aseguraron que“no fue una decisión difícil para nosotros” de acuerdo al medio.
Cuando pasaron 23 días desde que Emily comenzó el nuevo tratamiento, se sometió a una prueba de médula ósea que reveló que su cáncer había desaparecido. “Fue un shock total después de todo lo que había pasado. Estábamos tan emocionados”, dijo su madre a People.
El Dr. Stephan Grupp no tenía mucha fe del tratamiento, pero observó que “es la forma más poderosa y directa” de vencer el cáncer, según el sitio.
De este modo, más de 15.000 personas con leucemia ha recibido la terapia de células CAR-T exitosamente. Mientras que Emily ha estado libre de cáncer desde el 2012 y lo celebra como cada año, cumpliendo 10 en esta ocasión.
“Es un milagro que esté viva, y estoy muy agradecida”, dijo la joven a People.
Emily continúa su vida tranquilamente. Ahora con 17 años obtuvo su licencia de conducir, se prepara para ir a la universidad y con su familia creó la Fundación Emily Whitehead para crear conciencia sobre el tratamiento que la salvó. Una decisión que valió la pena tomar.





