La dependencia publicó el 2 de septiembre las bases para una investigación de mercado, como paso previo a la licitación para adjudicar el nuevo contrato, que estará vigente entre tres y cinco años.
Los pasaportes electrónicos -que ya expiden países como Estados Unidos- contarán con un chip integrado que contiene la información biométrica del usuario y son mucho más difíciles de falsificar que los tradicionales.
La investigación de mercado, que termina el 17 de septiembre, determinará si el chip irá en una hoja de policarbonato, en la que los datos de la persona serán plasmados mediante gravado láser, o si se mantendrá la hoja de datos en una lámina de seguridad pegada en papel, con el chip oculto en el forro de la libreta.
En la licitación de 2015, última para este servicio, solo se pidió la modalidad electrónica para pasaportes oficiales y diplomáticos, a manera de proyecto piloto para eventualmente extenderla a los pasaportes ordinarios.
Otro cambio relevante es que las libretas de todos los tipos de pasaportes también tendrán que ser fabricadas por la empresa ganadora. Actualmente esa función está a cargo de la Dirección General de Talleres de Impresión de Estampillas y Valores (TIEV), que depende de la Secretaría de Hacienda
Si el contrato es adjudicado por cinco años, de 2020 a 2024, la SRE estima que la producción total será de 2.6 millones de pasaportes en la Ciudad de México, 14.5 millones en el resto del país, y 7.5 millones en 108 oficinas que dan servicios consulares en Estados Unidos.





