En Matamoros las precandidatas de Acción Nacional, Ivett Bermea Vázquez y Veronica Salazar Vázquez tienen coincidencias no solo en el segundo apellido, sino también en que esconden a sus esposo tóxicos.
Vero, en su cuarta campaña, ahora buscando ser diputada por el Distrito XI llego junto a su papa, el legislador Ramiro Salazar Rodríguez, a los esquiroles Juan Martin Reyna García y Rosario Sánchez Latigo así como por su suplente, la ex priísta, Maria Fernando Ceceñas de Lee, pero se cuido de no llevar a Jorge Reyes Silva, su marido y quien esta endeudado con medio Matamoros.
Lo mismo paso aunque por diferentes razones con la precandidata del Distrito XII, Ivett Bermea, quien por consejos de su equipo de marketing evito llevar a su consorte, el Secretario de Desarrollo Económico, Carlos García
González, quien fue bautizado como «Lord Fuchi» cuando fue candidato del blanquiazul a la alcaldía de Matamoros.
La ausencia de Carlos no fue como la de Jorge, por razones económicas, sino porque se trata de un individuo repudiado no solo por despreciar a las personas que considera no son de su clase, sino porque desde su posición en el Gobierno de Tamaulipas se dedico a atacar a los obreros de Matamoros en su movimiento 20/32.






