En este árbol monumental adornado con las fotos de hombres y mujeres desaparecidos en Tamaulipas hubo una convivencia especial para recordar a todos aquellos que no regresaron a casa.
Fue una reunión diferente a la del recalentado en cada casa, pues en esta se soltaron globos blancos con la esperanza de que los ausentes vuelvan al reencuentro.






