De acuerdo con datos recientes de la organización de Derechos Humanos Hengaw subió a 11 el número de personas fallecidas después de las protestas desatadas en Irán, entre las cuales se encuentra un niño de 16 años y una madre de tres hijos. Esta ola de violencia se desató en la provincia de Kurdistán luego de la muerte de una mujer que fue detenida por llevar mal puesto el velo conocido como hiyab.
Fue mediante su perfil de Twitter donde la ONG detalló que dos de los fallecidos eran de la ciudad de Divandaré, mientras que otros cuatro eran originarios de Piranshahrm, Saqqez, Dehgolan y Qasr-e Shirin. En tanto, las otras cuatro personas fallecieron en la ciudad de Urmía.
Mahsa Amini, de 22 años, fue detenida el pasado martes 13 de septiembre en laciudad de Teherán, Irán, por elementos de la policía de la moralidad, una corporación del estado que está encargada de verificar que las mujeres respeten el estricto código de vestimenta de la República Islámica, sobre todo, el uso del velo en público.
Aquel martes, la joven se encontraba de visita con su familia, sin embargo, cuando se encontraba al exterior de una estación de metro, fue arrestada supuestamente por no cubrirse completamente el cabello.
El pasado 16 de septiembre, se informó que Mahsa murió en un hospital tras sufrir un infarto, luego haber estado en coma dos días. Su inexplicable muerte ha levantado una ola de indignación en el país, pues muchas personas piensan que Mahsa murió torturada, ya que la policía de la moralidad, ha sido criticada en los últimos meses por actuar con violencia.





