Julio César declaró ante las cámaras de ESPN que cuando él peleó en el Coloso de Santa Úrsula lo hizo con un poco de incertidumbre puesto que pensaba que no iba a llenar el inmueble, pero cuando vio todo el aforo el miedo se fue y quiso salir a golpear a su rival.
Otra de las advertencias que la leyenda viviente del boxeo mexicano le hizo a Canelo fue que debe ganarse el cariño de la gente, y esto lo hará con mucho sacrificio, hablando también sobre el tema económico, puesto que cuando Julio peleó en el Azteca, los boletos se vendieron en un precio bastante accesible y baratos pensando en las personas que no contaban con los recursos suficientes para pagar un Pago Por Evento.
La diferencia entre Saúl y el César es que este último siempre tuvo el cariño de la gente incondicionalmente, pues llevaba sus peleas a los últimos instantes, mientras que Canelo ha sido rechazado por la afición azteca, y algunos especialistas aseguran que este rechazo se debe por las características físicas del tapatío, con las que no se sienten identificados muchos mexicanos.





