En uno de los puertos que enlazarán al Corredor Interoceánico Salina Cruz, la falta de agua potable preocupa a los inversionistas que están instalando sus empresas en este municipio. Es el puerto en el pacifico mexicano que el presidente Andrés Manuel López Obrador pretende sea el enlace más importante con el puerto de Coatzacoalcos en el Atlántico.
La ciudad y puerto, necesita de pozos que abastezcan del vital liquido a los habitantes de barrios y colonias, pero principalmente en la zona donde se ubican los terrenos donde podrían operar las empresas que están por instalarse ante la promesa del Corredor Interoceánico.
Salina Cruz, no fue diseñada para tener un crecimiento como el que podría darse con el Corredor Interoceánico. Sus colonias y barrios crecieron al “ahí se va”. La población construyó sin contar con los servicios básicos: drenaje, agua, energía eléctrica, etc. Ahora, que la inversión y el crecimiento están por llegar, los inversionistas enfrentan este gran problema.
En días pasados, el Sistema del Agua Potable, mediante su administrador Darío Toledo, negó la conexión a los inversionistas en materia de salud que proyectan la construcción de un hospital de especialidades. Su respuesta fue: “No puedo darle la conexión porque no tenemos agua para esa zona donde construirán”.





