Un grupo de civiles emerge de un vehículo blindado, con algunos enseres en la mano, un perro y un gato. Después de meses bajos las bombas en Bahamut, decidieron finalmente abandonar el epicentro de los combates en el este de Ucrania.
Al llegar a Chasiv Yar, una ciudad ucraniana también bombardeada por las fuerzas rusas, Liubov llora con su chihuahua Margot en brazos.





