El árbitro mexicano Cesar Ramos contó su vivencia tras quedar varado en Qatar, en medio de los bombardeos que llevó a cabo Irán en dicha zona en respuesta a los ataques de EE.UU. e Israel.
En entrevista con Joaquín López-Dóriga para su espacio en Radio Fórmula, Ramos Palazuelos quedó varado en Qatar junto a otros dos silbantes mexicanos: Alberto Morín y Marco Bisguerra, tras asistir a pitar algunos juegos en Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.
La crisis comenzó el sábado 28 de febrero, cuando el equipo arbitral se encontraba en un vuelo de conexión con destino a Texas, EE.UU. Según relató César Ramos, tras 90 minutos de vuelo desde Doha, el capitán anunció un aterrizaje de emergencia en Qatar debido al inicio de las hostilidades en Medio Oriente.
- Confinamiento: Los silbantes fueron trasladados a un hotel en Doha donde permanecieron aislados bajo una “incertidumbre total”, con prohibición de salir a la calle y comunicaciones intermitentes.
- Zona neutral: Estuvieron retenidos en el hotel desde el sábado 28 de febrero hasta el jueves 5 de marzo, realizando actividades limitadas como ejercicio en la habitación y lectura para mitigar el paso del tiempo.
Ante la parálisis del tráfico aéreo, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la Embajada de México en Qatar diseñaron una ruta de escape terrestre hacia Arabia Saudita.
- El riesgo: Ramos calificó la decisión de salir por tierra como “arriesgada” y un acto de “valentía”, ya que tuvieron que firmar documentos haciéndose responsables de su propia integridad física.
- El trayecto: El jueves a las 17:00 h local, los árbitros emprendieron un viaje de 500 kilómetros hacia Riad en una camioneta gestionada por la embajada y la Federación Mexicana de Futbol (FMF). El recorrido duró siete horas y media y atravesó cuatro filtros de seguridad y cambios de vehículo en territorio árabe.





