Un hombre de 32 años asesinó a su madre a golpes bajo los efectos del alcohol, en su vivienda del distrito de Raigarh, la India.
De acuerdo con Daily Mail, Sitaram Iraon fue sorprendido por su cuñada cocinando el cerebro de la víctima en un sartén. Al parecer estaba listo para comérselo.
Tras presenciar la horrible escena, la joven huyó para alertar a las autoridades y minutos después Iraon fue encontrado cerca de su hogar con la ropa llena de sangre.
La historia de terror comenzó cuando el responsable dio rienda suelta al alcohol hasta perder por completo el control sobre él. Iraon llevaba años tomando y su hermano había intentado persuadirlo de que buscara ayuda profesional, pero al darse cuenta de que todo era en vano, prefirió alejarse y lo dejó viviendo solo con su madre.
Aquél fatídico día llegó borracho y golpeó a su mamá, de nombre Phoolbai, como tantas otras veces, pero en esta ocasión hasta la muerte. Según narra la esposa de su hermano, el hombre le habría confesado que estaba indignado porque la mujer de 50 años se había negado a darle dinero para comprar más alcohol.

El alcoholismo, una enfermedad incurable y relacional
Cuando la policía lo interrogó, él admitió el crimen en un estado mental completamente inestable. Sin embargo, todavía se desconoce el castigo que recibirá o si será internado en una clínica de rehabilitación donde primero pueda trabajar con la adicción al alcohol, lo que a decir de los agentes, no lo hace menos responsable de haber matado y cocinado el cerebro de su madre delito que cometió.
Esto, porque el alcoholismo es una enfermedad relacional e incurable. Los alcohólicos pueden pasar muchos años sin beber, pero en cuanto vuelven a tomar una sola gota, la recaída es casi inmediata y segura. Parte de su esfuerzo por salir adelante es tomar responsabilidad de los actos cometidos estando bajo los efectos del alcohol.





