Por Valentín Calles Melo
Cintia respira, cierra los ojos y frente a su pastel de cumpleaños pide como único deseo el que Estados Unidos le otorgue asilo humanitario a ella y su papa, que hace seis meses salieron de El Salvador y viven en el campamento migrante de Matamoros.
De manera muy sencilla pero significativa, a la niña, oriunda de El Salvador, le festejaron su cumpleaños número diez, junto a otros niños migrantes como ella. 
Con el apoyo de su papá, sus vecinas de campamento, le organizaron un pequeño pero significativo cumpleaños feliz, al lado de los amiguitos de la festejada apago las velitas de su pastel.
El sueño de Cinthia estudiará la carrera de médico veterinario, ya que le gustan mucho los animales y se preocupa por ellos cuando mira que alguien los maltrate y ella quiere curarlos.
Ella, la acompaña su padre en la búsqueda de obtener el anhelado asilo en Estados Unidos; tienen 6 meses en el campamento y en el próximo mes de febrero van por su tercera cita en las cortes migratorias de Estados Unidos.





