Si el campamento migrante se ha ido vaciando es porque el coronavirus se convirtió en el pretexto perfecto para que agentes del Instituto Nacional de Migración los acosen, intimiden y amenacen con deportarlos.
Gladys Caña de la agrupación Ayudándolos a Triunfar acuso a los agentes federales de mantener un cerco restrictivo desde hace un mes para extranjeros que esperan que Estados Unidos reanude sus cortes virtuales y decida si son o no candidatos al asilo
humanitario.
«Es la autoridad de Migración que al entrar y al salir les pide documentos, y es cuando las personas que no tienen documentación, porque si existen casos de migrantes que están en el limbo, por que no pueden solicitar asilo, ni se pueden regresar, ni logran cruzar, y son ellos los que se ven en peligro».
La activista pro migrante señalo que para evitar este tipo de control muchos de los extranjeros optaron por salir ese a rentar viviendas en varios sectores de Matamoros.
«No es correcto que les hagan eso, por que son una población vulnerable y desde que Migración permitió que esa población se quede ahí, y ellos mismos sin querer o queriendo lo fomentaron, el que se quieran poner muy estrictos ahora no se vale porque la gente esta en una situación de emergencia, no tienen recursos, ni dinero ni trabajo y dejarlos a la deriva es injusto».





