ABC.- Shakira se ha llevado un buen disgusto esta semana, aunque no del mismo calibre que sus anteriores sinsabores. Este último año ha tenido que hacer frente a sus problemas con Hacienda, los constantes rumores de crisis con Piqué y la cancelación de su gira, «El Dorado Tour», por culpa de sus cuerdas vocales.
Menos mal que parece que está viendo luz al final del túnel. Su regreso a los escenarios está siendo un éxito y las voces críticas que apuntaban a crisis se han acallado, por lo que ha vuelto a recuperar la sonrisa. Este fin de semana se la veía de lo más feliz en la graduación de su hijo Milan, que ya terminó educación infantil y pronto pasará a primaria.
Pero esta semana, Shakira hacía frente a una nueva contrariedad. La cantante, una verdadera apasionada del fútbol, tenía que ver perpleja a la selección de Colombia ser derrotada por Japón. Pocos se esperaban que no ganase, sin embargo la fatiga muscular de James Rodríguez y la expulsión de la Roca Sánchez tras tocar el balón de la mano no ayudaron en absoluto. Lo que empezó mal, terminó aún peor para los colombianos.



