El 28 de noviembre de 2016, la mujer acudió a la Unidad de Medicina Familiar 52, por presentar un severo dolor de rodillas, así como jaqueca persistente e irritabilidad.
Al día siguiente, la mujer sufrió de convulsiones, por lo que fue llevada al Hospital General 57, donde declararon que tuvo un derrame cerebral. Días después, el 6 de diciembre, falleció por el deterioro en su salud.
Tras analizar su expediente, la CNDH detectó graves omisiones en su tratamiento, como exploración física, resumen clínico, diagnóstico y tratamiento adecuado. Por lo que, el organismo le pidió al IMSS repare el daño ocasionado a los familiares de la víctima con atención psicológica, tanatológica y una compensación.
Asimismo, se dio la orden de capacitar al personal médico en derechos humanos, como la protección de la salud y la debida observancia de los expedientes clínicos.
En ambos casos, advertimos que las notas médicas y de evolución eran ilegibles, con abreviaturas y algunas sin membrete del respectivo Hospital, lo que contraviene la Norma Oficial de Salud relativa a la integración de los expedientes clínicos.





