Por Valentín Calles
Un grupo de migrantes de origen nicaragüense, han elegido un pequeño espacio del bordo del Río para tener su huerto, donde sembraron pepino y calabazas, así como frijol.
Este es el segundo huerto migrante, primero fue de los hondureños quienes tuvieron esta iniciativa de cultivar la tierra, ellos tiene la esperanza que las semillas germinen y mediante el cuidado y riego diario puedan obtener el fruto deseado.
De esta manera buscan por ser autosuficientes con los alimentos para consumo propio, pues son personas de campo que tienen la experiencia en el cultivo de la tierra.





