El deseo de mujeres fronterizas de hacerse arreglos faciales a bajo costo, puede salir caro tal y como lo comprobó Jaritza Rodríguez de Reynosa.

La joven que llego a la clínica Dentaslit de la calle Lerdo de Tejada y Los Virreyes llego con la solicitud de una liposucción de papada, sin sospechar que el dentista Carlos González Garanda que le realizo el procedimiento la habría de mandar al hospital y sin poder probar alimento durante semanas.

Tras la intervención que realizo el dentista, quien carece de titulo como cirujano plástico y de permisos oficiales para realizar tales intervenciones, la mujer que reconoce tener múltiples cirugías en cara y cuerpo, vio como con el paso de las horas el rostro se le inflamó y amorató, necesitando que la drenaran en dos ocasiones por lo que regreso a quirófano pero ya en la ciudad de Monterrey, Nuevo León. 

A través de las redes sociales la joven explicó cómo el dentista Carlos González Gandara le hizo un mal procedimiento en la clínica Dentalis de #Reynosa y su cuerpo respondió.

“Tengo que venir a Monterrey cada semana a revisarme, esperamos 15 días para ver qué no se acumularán coágulos de sangre ñero me tuvieron que drenar y aún peor. Cuidado con quien van de corazón se los digo siempre”.

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