Desde hace 13 años, familia vive un calvario luego de que su hija Conchita fuera robada en la Paya Bagdad de Matamoros, Tamaulipas, pero ahora ve nacer una esperanza, cuando al otro extremo del país, en Tijuana, la identifican en una joven drogadicta y en situación de calle. 
Desde La Pesca, en Soto La Marina,el pescador Evarseín Miranda Martinez comenta como vio las fotos de una mujer desarrapada en redes sociales sintió que le saltaba el corazón, por que detrás del descuido y las costras pudo reconocer a su hija Conchita, que le arrebataron en la playa de Matamoros.
La joven extraviada por los efectos de la droga muestra algunos rasgos físicos que coinciden con Conchita, que debe de contar con 20 años.
En aquel entonces Conchita salió a comprarle una aspirina a su mamá Xochitl Olivo y jamas regreso a casa, aunque se le busco en la Playa y hasta el mar pues se presumía que se hubiera ahogado lo cierto es que nunca apareció.
“Buenas tardes. En la publicación del día martes subieron unas fotos de una jovencita que se encuentra dianbolando en las playas de Tijuana. Hace trece años mi niña desapareció de las playas de Matamoros Tamaulipas y hasta el día de hoy no hemos sabido nada de mi niña. Ví la publicación y la joven se párese mucho a ella. Si alguien sabe de su paradero favor de brindar información. adjunto fotos de cuando era una pequeña de tan sólo 7años”, publico la señora Xochitl Olivo, madre de Conchita y quien ahora radica en Tabasco.
Fue el 26 de febrero del 2007 cuando el pescador Evarsein Miranda Martínez y su entonces esposa Xochitl Olivo enfrentaron la desaparición de Concepcion Mirada Quiroz, de 7 años, Conchita en e campo de pescadores número 2 donde tenían el hogar familiar.
Evarsein dio parte a la Policía Municipal, a la Procuraduría de Justicia de Tamaulipas y al sistema DIF Municipal pero nadie pudo localizar a la niña.
Meses después en octubre de ese 2007 un pederasta norteamericano de nombre Donald Edgar Lynch fue detenido en la playa Bagdad donde vivía profundo de la justicia de Estados Unidos que lo buscaba por abuso sexual de menores y pornografía infantil.
La familia manifestó desde entonces su sospecha de que Donald Edgar hubiera secuestrado a Conchita y ahora tras conocer que la joven fue puesta a disposición del DIF de Tijuana piden que se practique la prueba de ADN para confirmar que se trata de la misma persona.





