ElPaìs.-Hace poco más de un año, varios cientos de ataúdes blancos dejaban una imagen escalofriante en un hangar del aeropuerto de la isla italiana de Lampedusa tras dos grandes naufragios sucesivos. Desde mediados de 2013 se suceden las imágenes de inmigrantes subsaharianos balanceándose en lo alto de la valla de Melilla. Las frías cifras no pueden competir con esas fotografías, pero son cada vez más impactantes: la agencia europea de fronteras, Frontex, estimaba este viernes la entrada de inmigrantes irregulares en la UE en 270.000 en 2014, casi un 60% más que el año anterior y muy por encima de los 140.000 anuales que desataron la alarma durante laprimavera árabe en 2011. El norte de África y Oriente Próximo, con el largo conflicto en Siria como punta de lanza, siguen siendo una olla a presión difícil de contener a la vista de la inestabilidad de la ribera sur del Mediterráneo.





