Por José Román Acuña

La historia de un reportero llamado Miguel no murió el 6 de enero del 2007 cuando el periodista matamorense perdió la vida, sino que perdura en un legado humanitario que su hermano Alvaro Morales defiende.

Al paso de 12 años la fundación Miguel Morales mantiene vivo no solo el nombre del reportero de Televisa, sino también esa mística de ayudar a quien mas lo necesita.

En cabina de Radio Frontera, entrevistado por las conductoras Yadira Herrera y Julia Le Duc, Alvaro Morales no puede evitar ponerse sensible y recordar al hermano menor que con su carisma y talento logro acaparar la atención de los televidentes que cada tarde se conectaban al noticiero de Vallevisión con tal de ver sus aventuras.

“Ese día que Miguel se accidento, nosotros estábamos rezando el Rosario cuando una de sus compañeras nos hablo para decirnos que había tenido un pequeño accidente, ya cuando dijeron que la Cruz Roja lo había llevado a Reynosa entendimos que no era tan leve como decían”.

Desde ese 24 de diciembre en que el automóvil de Miguel Morales se estrello con una vaca en la carretera al 6 de enero en que murió en cama de hospital, pasaron 13 largos días amargos en los que el reportero nunca salió del coma.

“Después de que Miguel murió y en medio de nuestro dolor tuvimos mucha insistencia para continuar ese legado, por todos los pendientes que dejo mi hermano de personas que esperaban su ayuda, fue como nace la Fundación a la que nos hemos dedicado como familia y lo seguiremos haciendo”.

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