Las autoridades peruanas confiaban ayer en que las violentas protestas, tras la destitución del presidente Pedro Castillo comiencen a ceder, en tanto Estados Unidos llamó a emprender reformas para salvaguardar la democracia.
«Las informaciones que tenemos es que están funcionando las medidas que hemos tomado, es decir, se están recuperando carreteras, se están habilitando aeropuertos y también está disminuyendo la violencia de las personas que se manifestaban en la calle», dijo el primer ministro, Pedro Angulo.





