La delincuencia no respeta ni siquiera a los perritos. Rocky, un perro que tiene las patas traseras lastimadas, ha tenido una mala experiencia después de que le robaran las silla de ruedas que usa para moverse.
Esto sucedió en el distrito de Nuevo Chimbote, Perú, según lo relata su dueña, el pequeño Rocky salió a pasear cuando los ladrones lo interceptaron y le retiraron el aparato de la cadera, donde lo tenía sujeto.

Paola Villareal, dueña de Rocky, señaló que el perrito fue atropellado semanas atrás, de ahí que quedara con las patas heridas. Ella lo vio herido cerca de su universidad, por lo que decidió llevarlo a una veterinaria cercana.
Ahí lo ayudaron; pero al mismo tiempo los médicos señalaron que no podría recuperar la movilidad. Paola decidió adoptar al perro en ese momento; con ayuda de vecinos y activistas a favor de los animales, pudo comprarle la mencionada silla de ruedas.
Dado que el aparato está hecho a la medida, este no servirá para algún otro perro; de ahí que no se entienda el por qué del robo y se solicite que se regrese, ya que es una pieza inútil para cualquier otro que no sea Rocky.
Afortunadamente sus dueñas no se desaniman y han hecho un evento en redes sociales, donde invitan a la gente a donar cosas para ayudar al perrito a tener una mejor calidad de vida.
Con información de el cinco





