En un comunicado, la AMACC señaló que este año celebrará en la edición 68 de la Ceremonia de entrega del Premio Ariel, posiblemente a inicios del otoño, “a dos personalidades fundamentales de nuestra industria, que han dejado un legado en la pantalla grande y en la memoria colectiva del país: el ilustre documentalista Demetrio Bilbatúa y la icónica actriz Rosita Arenas”.
En sendas reseñas de la trayectoria de ambos personajes, la AMACC señaló que Arenas es una de las actrices más representativas de la transición entre la Época de Oro del cine mexicano y las transformaciones cinematográficas de las décadas de 1950 y 1960.
Y señaló que “construyó una trayectoria diversa y sólida que la convirtió en una figura constante del cine nacional durante uno de sus periodos más fértiles”.
Nacida en Caracas (Venezuela) en 1933 e hija del también actor español Miguel Arenas pero formada artística y profesionalmente en México, el trabajo de Rosita se distinguió por una combinación de sensibilidad dramática, sofisticación y cercanía con el público, expuso la AMACC.
Entre los momentos más relevantes de su filmografía, se encuentra su participación en ‘El bruto’ (1953), dirigida por Luis Buñuel, una de las obras fundamentales del periodo mexicano del cineasta español.
Representa una parte invaluable de la historia audiovisual de México: una actriz que transitó con naturalidad entre el cine de autor, el melodrama, la aventura, la comedia, el western y el cine fantástico, dejando una huella perdurable en una cinematografía tan diversa como la nuestra”; señaló la Academia respecto a su trayectoria.





