Un terrible caso de asesinato ha estado dando la vuelta al mundo por su peculiaridad, y es que M. James Phelps, el presunto culpable del homicidio, aseguraba que había matado a su esposa Loren Hugelmaier mientras se encontraba dormido, debido a que padecía de sonambulismo. Aunque las autoridades le creyeron, pronto la historia tomaría un rumbo diferente.
La noche de los hechos, Phelps llamó muy perturbado al 911 para informar que estaba en un charco de sangre y que su esposa se encontraba inconsciente, agregó que creía ser él mismo el responsable del ataque a su mujer.
Al parecer la pareja tuvo problemas cuando Lauren se dio cuenta que Phelps estaba gastando más dinero del que tenían por lo que tuvo que reestablecer el límite de su tarjeta y de sus cuentas pero esto no tuvo mayor relevancia en el caso hasta el final de la investigación.
En la llamada al 911 de esa madrugada del 2017 que tuvo que ser escuchada en el juicio por la audiencia, Phelps explicaba que se encontraba tomando medicamentos para aliviar su resfriado y que creía que el abuso de estos le habían llevado a apuñalar a su esposa. A pesar de los argumentos de la parte defensora, la juez declaró cadena perpetua sin libertad condicional para el acusado.
Mientras la familia de Lauren no estuvo de acuerdo con la sentencia, el abogado defensor expresó que Phelps tuvo que admitir el asesinato de su mujer para no recibir pena de muerte.

Al final, tras las investigaciones se supo que todo había sido una mentira del asesino, para que se le redujera el castigo, ya que tampoco presentaba problemas mentales que justificaran los hechos. Así que, la verdad salió a la luz y Phelps sí había apuñalado 123 ocasiones a su esposa por haber tenido una discusión de dinero.
En el minuto 1:40 podrás escuchar la llamada que el hombre hizo al 911, juzga tú mismo:





