En un espacio delimitado por una carpa mediana de color blanco, con el anuncio de Escuelita Pastor Abraham Varberi, se reúnen un grupo de niños para recibir clases seculares de aprendizaje para leer y escribir. 
En medio de esta crisis migratoria en Matamoros, los niños que son los más afectados por estar lejos de su país, de su familia, de sus costumbres, de su escuela; el pastor Barberi y la comunidad de esencia urbana han tomado como una prioridad enseñar a leer y escribir a los niños que están en edad de aprender.
En esta carpa en medio de las casas de campaña y apoyado por un voluntario migrante de origen nicaragüense, se imparten clases seculares a los niños migrantes de este campamento del bordo del Río Bravo; la finalidad es que ningún niño en edad de aprender a leer y escribir pueda hacerlo aunque esté lejos de su país.





