TELEVISADEPORTES.-Se dice que los mismísimos ángeles trazaron y fundaron la ciudad de Puebla, y después retornaron al cielo una vez concluida su labor. Pero uno de aquellos legendarios seres permaneció y apareció varios siglos después para trazar y enseñar el camino de los cimientos futbolísticos en la Angelópolis.

Cuauhtémoc Blanco Bravo, el último gran ídolo del futbol mexicano, concluyó su labor y lo hizo como Campeón. El Puebla derrotó 4-2 al Guadalajara en una noche inolvidable, digna de una Gran Final, un encuentro que pasará a la historia por varias aristas o desde el ángulo del que se quiera ver. Sencillamente, un compromiso que fungió como homenaje a un grande en su adiós y que dignificó a la Copa MX.

Fue un encuentro atípico y emocionante, dos cualidades que fueron directamente proporcionales y que fueron in crescendo en un compromiso que, por lo menos antes del silbatazo inicial, pintaba para ser vergonzoso.

Dos grandes faltas de respeto emergían en el inicio del cotejo, ambas fraguadas desde las bancas. El técnico José Guadalupe Cruz optaba por dejar a Blanco en la banca en su última noche como profesional. Mientras, José Manuel de la Torre confió en la base suplente que lo llevó a disputar la Copa MX pero olvidó que la rica y nutrida historia del Rebaño se alimenta de títulos y no de confianzas.

A pesar de esto, varios de los suplentes de Chivas dieron la cara, mientras que Puebla se lanzó al ataque desde los primeros minutos. Ni Blanco ni los titulares tapatíos eran extrañados de momento. Un encuentro de ida y vuelta desde el inicio, Matías Alustiza pintaba para ser villano al fallar oportunidades claras, mientras que De Nigris poco a poco avisaba de su peligrosidad en el arco local.

La apertura en el marcador llegó por conducto de Facundo Erpen. El argentino remató de cabeza en jugada a balón parado a los 7′. Decididos a no cometer el mismo error que en el compromiso ante el Guadalajara de hace unas semanas en la Liga MX, Puebla no renunció al ataque y buscó extender la herida en el Rebaño con un resultado positivo: Luis Gabriel Rey repetía la dosis con otro cabezazo a los 26′ y parecía encaminar a los Camoteros a su sexto título de Copa.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here