En Matamoros, ya hay quien capitaliza la psicosis que ha generado el tema del robo de infantes, comercializando arneses especiales y pulseras de acero para asegurar a los menores.
Desde el fin de semana ha sido conversación pública el deseo de los padres de mantener cerca de sus hijos por lo que en grupos de compra y venta se están ofreciendo artefactos que van de los 90 a los 250 pesos.
Con entrega inmediata o por encargo, el accesorio de seguridad se vende como pan caliente, y revela la angustia de los jefes de familia para obtener un método con el que puedan a salir con sus hijos a la calle sin temor o desconfianza.
Son varios los proveedores que a nivel local han visto disparadas sus ventas, y continúan recibiendo pedidos.






