El regidor de Morena en Cuernavaca, Gabriel Rivas Ríos, histórico luchador social, fue asesinado a balazos este miércoles en Ejidos de Acapantzingo. Hasta el momento no hay detenidos y sus compañeros de lucha se concentran en Plaza de Armas para exigir justicia.
Rivas Ríos fue atacado cuando viajaba en un automóvil compacto azul sobre avenida Ejido, frente al establecimiento Miche Lui’s. Sujetos armados dispararon contra el vehículo y el regidor murió en el lugar, de acuerdo con testimonios de personas cercanas a su equipo.
Los primeros reportes señalaron que los presuntos responsables viajaban en una motocicleta y fueron perseguidos por elementos de seguridad hasta la calle Humboldt, en el centro de Cuernavaca. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición no se había informado sobre alguna detención.
Personas cercanas a Rivas Ríos refirieron que desde marzo recibía llamadas de amenaza. Según su relato, el regidor les había expresado que sospechaba del alcalde José Luis Urióstegui Salgado, aunque las llamadas disminuyeron durante un tiempo. Las amenazas habrían reaparecido recientemente, después de que el regidor volvió a pronunciarse sobre el SAPAC y el desarrollo inmobiliario La Cazahuatera.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Morelos confirmó el fallecimiento y reportó un operativo coordinado con otras autoridades. La Fiscalía General del Estado quedó a cargo de las diligencias y de la investigación para esclarecer el homicidio. Hasta el momento no se había informado el móvil ni la identidad de los responsables, ni si las amenazas referidas por personas cercanas al regidor están relacionadas con el ataque.
La gobernadora Margarita González Saravia expresó sus condolencias a través de sus redes sociales oficiales. Dijo que Rivas Ríos fue su amigo y compañero de movimiento, y señaló que instruyó a la Mesa de Construcción de Paz y Seguridad a mantener coordinación para esclarecer los hechos.
Como regidor, Rivas Ríos mantuvo una postura crítica frente a decisiones y actuaciones del gobierno municipal encabezado por el panista José Luis Urióstegui Salgado.
Desde años atrás, denunció que grupos del crimen organizado se habían apoderado del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC), una acusación que hizo desde su participación en movimientos ciudadanos y que mantuvo durante su paso por el Cabildo.
También encabezó movilizaciones contra presuntos cobros excesivos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y del organismo operador del agua. Se opuso al proyecto de instalación de celdas solares promovido por el PAN para atender los adeudos de SAPAC y denunció la proliferación de bares clandestinos en la capital.
Sus cuestionamientos incluyeron la prestación de servicios públicos, el mantenimiento urbano, el deterioro de calles, el alumbrado y el manejo de recursos municipales. En Cabildo también denunció una campaña de desprestigio y acoso digital en su contra, difundida a través de medios con convenios con el Ayuntamiento, y señaló directamente a la Coordinación de Comunicación Social municipal.





