Con blindaje máximo llego Francisco Javier García Cabeza de Vaca a Matamoros para sostener ante el embajador chino Qiu Xiaoqi que el Puerto Matamoros será una realidad.
El Gobernador se negó a dar declaraciones a los medios de comunicación, que buscaban su respuesta a la acusación que desde el penal de Tamatan hizo el empresario Pablo Zarate Juarez en el sentido de que si bien un juez federal le otorgo un amparo para que recuperara su libertad, había ordenes de la Procuraduría Estatal para no dejarlo salir de la prisión victorense.
Al recinto de la Asociación de Maquiladoras de Matamoros, el jefe del ejecutivo llego escoltado por diez camionetas blindadas de las conocidas como «Duras» y
un séquito de guardaespaldas, así como elementos de la Marina y de la Fuerza Tamaulipas que hicieron un perímetro de seguridad de varias cuadras a la redonda.
Se estima que fueron unos 150 elementos los que participaron en el cerco de seguridad que exigió el Gobierno de Tamaulipas para que el mandatario y el
diplomático oriental accedieran a reunirse con empresarios de Matamoros encabezados por Rolando González Barrón.
Previo al encuentro, que no duro mas de 60 minutos, Cabeza de Vaca y la comitiva china habían visitado el Puerto Matamoros donde los orientales no pudieron evitar desilusionarse al ver los escasos avances en la infraestructura.





