Matamoros se ha enfrentado a diferentes tipos de manifestaciones, desde las físicas donde los canticos y los “fuera” se hacen presente hasta las que le dan un seguimiento más tecnológico por las redes sociales.

Sin embargo, este tipo de meetings no hablan más que de una cosa: inconformidad. Más creo que tenemos el gobierno que merecemos.

Y es duro aceptarlo, pero es así, y así es como va a ser. ¿Cómo exigimos cuando llegamos tarde al trabajo o inventamos excusas para no asistir o hacer mal nuestro desempeño laboral? ¿Cómo pedimos cuando recibimos una infracción damos “la mordida”, peleamos porque no nos pasamos el semáforo en rojo o escondemos las bebidas que teníamos?

¿Cómo alzamos la voz en vez de alzar los papeles que cubren las alcantarillas que con esta época de lluvia llenara las miles de calles que se bachearán y dañarán nuestros coches? No podemos exigir cuando no damos, cuando no aportamos.

La responsabilidad no es solo ir, salir, votar y esperar un sufragio efectivo; no, mis queridos matamorences, la responsabilidad es día y no solo con nosotros, con nuestros hijos, con la juventud, con nuestro espacio territorial, con las personas de capacidades diferentes, con los indígenas que no saben hablar y escribir. Hagamos algo, cambiemos, seamos el parteaguas de las futuras generaciones. Juntos, todos juntos si podemos cambiar el gobierno que realmente no merecemos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here