El pasado lunes 23 de enero, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en conjunto con las de Israel iniciaron los ejercicios militares «más significativos» de su trayectoria bélica. Con esto se proponen enviar un mensaje contundente a Irán sobre sus capacidades militares, afirmó un alto funcionario de Defensa estadounidense —que por cuestiones de seguridad, no se reveló su nombre—. El susodicho aseguró que que la práctica fue de suma relevancia para varios tipos de escenarios, en los que el país en conflicto puede deducir «su potencial» a partir de la demostrativa. Enfatizó que, no le sorprendería que Irán viese la escala y naturaleza de los movimientos planeados y «entendiera lo que nosotros dos somos capaces de hacer», agregó.

De acuerdo con sus palabras, se trata del simulacro más importante y significativo que realizan ambos países. Cuantificaron anteriores y aseguraron que no podían encontrar otro que se le acercara. Asimismo, sostuvo que cerca de seis mil 500 efectivos estadounidenses participaron en las maniobras militares, así como más de mil 100 israelíes. El nombre de este ejercicio militar fue Juniper Oak 23, e incluyó el despliegue de 142 aviones de los cuales, 100 son del Ejército estadounidense, entre los que se cuentan 45 cazas, cuatro bombarderos, cuatro aviones de combate y dos drones. Éstos volarán junto a 42 aeronaves israelíes y se les unirán un  total de 12 buques de guerra que también forman parte del simulacro.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here