LaLey-de-Herodes

 Continúan su marcha las campañas por la gubernatura de Tamaulipas, sin que hasta el momento se pueda asegurar que la contienda esté inclinada notoriamente a favor de ninguno de los dos principales contendientes.

Podría decirse que en este momento, la ventaja anímica la tiene el candidato del PRI, Baltazar Hinojosa Ochoa, principalmente por la posición privilegiada que brinda el buscar el voto bajo el cobijo de los recursos oficiales, como se ha hecho notorio.

Sin embargo, persiste el nerviosismo, y en este caso, tanto en los cuarteles de campaña del tricolor y del PAN se emiten diversas señales que revelan el complejo curso de la contienda, a pesar del optimismo aparente de candidatos y operadores.

Vámonos de rapidito:

En la última semana fue evidente que a pesar de la presunta ventaja en estructura y encuestas, el equipo de campaña de Baltazar Hinojosa, o quienes lo financian, han mantenido los ataques de mediana intensidad a su contrincante el panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca.

La lógica de una campaña tan corta como la que se desarrolla implicaría que la mejor estrategia sería hacerle el vacío al rival, ya que desperdiciar espacio en pretender denostarlo es, de alguna manera, darle propaganda gratis. Esto encaja perfectamente en los planes de Cabeza de Vaca y su equipo, que como ya hemos dicho, se sustentan en el propósito de vender una imagen de «víctima del sistema», y en el intento de acaparar a los no pocos inconformes con el actual régimen.

Es decir, si en el cuarto de guerra del PRI no hubiese signos de preocupación, ¿para qué perder tiempo y energías atacando a un adversario con un historial tan controversial como el de Cabeza de Vaca?

Por otro lado, habría que señalar que la campaña del panista deja mucho qué desear. Su discurso peleonero no da espacio a la propuesta, o simplemente, sus asesores son incapaces de comunicarla con claridad. El panista aparece como un candidato «entrón», pero con poca sustancia. Si a ello se agrega la escasa habilidad de su equipo para «vender» nota a nivel local, el asunto se complica. Cabeza de Vaca ha obtenido importantes espacios en la prensa nacional, pero a su equipo se le olvida que en esta contienda los únicos votos útiles se conseguirán en la entidad.

En este aspecto, como ya lo habíamos anotado, resulta elocuente la incorporación del vocero gubernamental Guillermo Martínez al equipo de campaña de Baltazar Hinojosa, a fin de hacer valer los amarres logrados con el presupuesto de imagen del gobierno saliente. Y muy probablemente, los colmilludos operadores del tricolor detectaron que precisamente en el terreno de la comunicación política se ubica uno de los flancos más débiles de la campaña cabecista.

Está claro que el resto de la baraja de candidatos, incluido el llamado «independiente» tienen como único cometido el fungir como esquiroles, buscando dividir el voto. El problema es que si se sobregiran en su actuación, o si la participación electoral supera el 50 por ciento del padrón electoral, podrían terminar metiendo en problemas a quien los contrató.

La fotografía sigue siendo la misma: el triunfo priísta está en riesgo, pero no como consecuencia de que el PAN tenga un buen candidato, o que su campaña sea espectacular. Temas como el de la seguridad y la economía le pueden pasar factura al PRI. Si en las semanas previas a la elección sucediera algún acontecimiento de alto impacto, como los recientemente presentados en Ciudad Victoria o Reynosa, las cosas se le podrían complicar a los priistas, aunque lo sigan negando.

Baltazar ha hecho una buena campaña, se percibe organizada y consistente. Pero Tamaulipas arrastra demasiados años de agravios a la sociedad como para pensar que en los escasos días de campaña se pueda borrar de un plumazo la percepción ciudadana. Aún así, si la ciudadanía prefiere expresar su sentir a través del abstencionismo como tendencia mayoritaria, el PRI podría terminar arrasando en las elecciones. Veremos y comentaremos.

DE BOTEPRONTO: Antecedentes penales, cuentas en el extranjero y uso de encuestas «inventadas» son algunos de los milagritos que le han colgado al candidato del PAN en lo que va de la contienda. ¿Aguantaría Baltazar Hinojosa un periodicazo macizo en la recta final de la campaña? Ya por ahí Denisse Maerker deslizó una «probadita» de los temas que incomodan a los priistas en su programa «Punto de Partida» en Televisa. Como dicen en el barrio: Juego que tiene desquite… Ni quién se pique.

Twitter: @miguelisidro