LaLey-de-Herodes

 

«Mal empieza la semana para el que ahorcan en lunes», reza el viejo refrán. Y sin duda alguna  este adagio ejemplifica con puntualidad lo que se está viviendo en Tamaulipas, entidad en la que en junio próximo se renovarán alcaldías, diputaciones y gubernatura.
En el desarrollo de los prolegómenos del proceso electoral del presente año, ha persistido un evidente nerviosismo por parte de los operadores PRI-Gobierno en torno a la postulación del senador con licencia Francisco García Cabeza de Vaca como abanderado del PAN a la gubernatura.
En primer lugar, porque fue notorio el hecho -recuerde usted que en política no hay casualidades- de que el tricolor retrasó el destape del diputado federal con licencia Baltazar Hinojosa Ochoa como precandidato a la gubernatura hasta el momento en que se conoció públicamente la determinación del CEN panista de postular a Cabeza de Vaca.
Desde la esfera oficial se hicieron sordos intentos por descarrilar la eventual candidatura del reynosense. Los operadores de Palacio de Gobierno alentaron en distintas instancias las aspiraciones del alcalde de Nuevo Laredo, Carlos Cantú Rosas y de Matamoros, Leticia Salazar Vázquez. De hecho, el trabajo de imagen del primero recibió siempre el «visto bueno» de la oficina del gobernador Egidio Torre Cantú, mientras que los afanes propagandísticos de la segunda reiteradamente fueron consecuentados por el poder central en Ciudad Victoria, bajo la lógica de que resultaría más fácil enfrentar a cualquiera de estos personajes como posible candidato que al aguerrido legislador vacuno.
Hace semana y media, a través de distintos medios y en las redes sociales se dio amplia difusión a la determinación tomada al interior del Consejo del Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM) en el sentido de invalidar la precandidatura de García Cabeza de Vaca por la presunta irregularidad de no haberse separado en tiempo y forma de su responsabilidad en el Senado, situación que incluso le marcaría la prohibición tajante de seguir desarrollando actividades en esta etapa del proceso electoral.
La situación no estaría fuera de la normalidad democrática a no ser por el hecho de que dicha nota fue notoriamente «empujada» por el área de Comunicación Social del gobierno tamaulipeco a cargo de Guillermo Martínez García, y de que a través de sus medios, portales y columnistas favoritos se dio rotundo eco a la especie, que prácticamente reprodujeron con puntos y comas. El entusiasmo de los corifeos oficiales fue tan evidente que exhibieron al órgano electoral como una burda oficialía de partes del PRI-Gobierno.
Incluso, hubo quienes se aventuraron a difundir el rumor de que el PAN estaría considerando la posibilidad de reemplazar a su virtual candidato a la gubernatura, cuando en realidad, él área jurídica del partido blanquiazul se encontraba ya trabajando en la apelación correspondiente ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el cual finalmente terminó por desechar la disposición emitida por el IETAM, dejando a sus consejeros en evidencia, al comportarse como empleados del gobierno priista de la entidad y no como un árbitro imparcial de la contienda.
En la política, como en los pleitos de barrio, el que se ríe se lleva. Ya desde su postulación como precandidato Cabeza de Vaca enfrentó una campaña mediática en la que se buscaron exhibir presuntos antecedentes crimínales en los Estados Unidos y supuestos vínculos con la delincuencia organizada. Con más altanería que precisión (hay que decirlo), el panista ha salido a aclarar estos embates, aunque es notorio que su réplica obtiene menor cobertura, merced a la acomedida operación del equipo de prensa del gobernador Torre Cantú, presto al chantaje financiero por la vía de los convenios publicitarios.
Se rumora que el equipo cabecista cuenta desde hace rato con un grueso expediente que implica por lo menos a las últimas tres administraciones priistas en el desvío de recursos públicos para actividades partidistas y otras anomalías, y que solo se espera un momento adecuado del periodo de campañas para difundirlo. Hará falta ver qué espacios se prestan a esta maniobra, aunque también se debe señalar que existen varios empresarios de medios de comunicación y miembros de la clase política interesados en cobrar facturas diversas al actual régimen estatal. Cada vez falta menos para verificar si todas estas elucubraciones son efectivas…
Lo cierto es que si desde este momento el abanderado panista enfoca sus obuses a cuestionar la imparcialidad del órgano electoral tamaulipeco y sus integrantes, estaría metiendo en un auténtico brete el proceso, pues Tamaulipas es una entidad tan rezagada en materia democrática que prácticamente todos los actuales «liderazgos» de oposición tienen su «corazoncito» en algún rincón de las nóminas oficiales.
Por supuesto que Cabeza de Vaca no es ningún santo ni monedita de oro para caerle bien a todos. Pero más allá de su propia popularidad y de la mediocridad con la que su partido se ha venido conduciendo en el terreno electoral desde que fue expulsado de Los Pinos, está el hartazgo de un cada vez más amplió sector de la sociedad que se ha ido agazapando en el abstencionismo, y que en la presente contienda podría resultar motivando un cambio bajo la lógica de jugarse una apuesta riesgosa, en lugar de seguir sosteniendo al mismo aparato político durante otro sexenio más.
Guardando las debidas proporciones y distancias, una muestra de esta dinámica ya la vimos en Cuernavaca, donde los electores prefirieron darle la confianza del gobierno municipal a un futbolista con nula experiencia política, que seguir tolerando las reyertas y abusos del vetusto clan de «los mismos de siempre».
Al tiempo.
DE BOTEPRONTO: Por cierto, es curioso lo que está ocurriendo en Matamoros, donde finalmente el PRI destapó al diputado federal Jesús de la Garza Diaz del Guante como su «gallo» para tratar de recuperar la presidencia municipal que la panista Lety Salazar les arrebató hace casi tres años. No es que sea mala persona, pero llama la atención que con ésta, Chuchín acumula tres candidaturas en tiempo récord, además de que fue rescatado de una derrota electoral con una designación como funcionario de la Secretaria de Gobierno estatal. ¿Qué de plano no hay más cuadros?… ¿O será que se le debe algo a Don Jesús? ¿O será por algo que sabe?
Lo cierto es que a diferencia de otros aspirantes, en caso de una derrota, Chuchín de la Garza podría regresarse tranquilamente a terminar su periodo como legislador federal. ¿Sería ésa la condición que le favoreció para ser nominado? Es pregunta…
Twitter: @miguelisidro