LaLey-de-Herodes

 El proceso electoral norteamericano ha tomado derroteros inesperados.

Y es que contra todo pronóstico, la estrambótica campaña de Donald Trump, aspirante a la candidatura republicana, ha ido en ascenso.

Su discurso incendiario, xenófobo y ultranacionalista ha despertado un auténtico furor en los sectores más reaccionarios del país más poderoso del mundo.

Y es que el odio es una propaganda eficaz.

El ejemplo del fascismo nazi resulta chocante de tan obvio.

Lo cierto es que la respuesta del ala más conservadora del Partido Republicano al provocativo parloteo del magnate de los bienes raíces, pone en evidencia la crisis de liderazgos que enfrenta el vecino país en pleno año electoral.

En su ascenso a la Casa Blanca, Barack Obama sedujo a las masas con un discurso sensible, incluyente y enfocado en la esperanza como elemento de motivación.

Sin embargo, a lo largo de su mandato, el primer presidente de origen afroamericano ha enfrentado una atroz resistencia a su proyecto de gobierno en los frentes legislativos. Su imagen pasó del esperanzador “Yes, we can” de los tiempos de campañas, a un deslucido “Yes, we try” con el que cierra su paso por la presidencia.

Y efectivamente, el entorno social de la contienda presidencial 2016 es radicalmente distinto al que arropó la campaña de Obama en el 2008.

En su momento, el equipo demócrata demostró una gran efectividad en el aprovechamiento de la internet como un nuevo elemento de comunicación política; supo construir los mensajes adecuados para movilizar a los electores desde las nacientes redes sociales.

En la actualidad, la evolución de las comunicaciones cibernéticas han dejado de lado el espacio de lo políticamente correcto. Internet y redes sociales se han convertido en un campo de batalla donde prevalece lo anticonvencional, lo políticamente incorrecto y los mensajes alejados de los formalismos. Si bien las corrientes progresistas han sabido desarrollar importantes campañas desde el ciberespacio, la derecha también ha tenido tiempo suficiente para entender el juego y meterse a la competencia.

El reto ya no es a cuántas personas puede llegar el mensaje, sino a cuántas personas se puede manipular con el mismo discurso colocado en distintos contextos.  Los críticos de Trump lo han llevado a una posición privilegiada al multiplicar gratuitamente sus frenéticos mensajes.

En el ala demócrata, Hillary Clinon parece encaminarse de manera inminente a la nominación, aunque no han sido pocas las ocasiones en que su compañero de partido, el también aspirante presidencial Bernie Sanders ha puesto en evidencia la megalomanía e insensibilidad política de la ex primera dama. Al parecer, los demócratas llegarán a las elecciones presidenciales de noviembre el natural desgaste que implica buscar el voto desde el ejercicio del poder.

La esperpéntica campaña de Donald Trump pone en evidencia que los añejos miedos, odios y frustraciones de la derecha norteamericana dormitan como una bestia recluída en el fondo de una cueva, y que un certero chispazo podría despertar de manera repentina para desgracia del orbe entero.

El enemigo es real, tiene poder, y está al acecho. Veremos y comentaremos.

 

DE BOTEPRONTO: Ha llamado la atención que en Tamaulipas, uno de los 12 estados que tendrán elecciones de gobernador en el presente año, los operadores mediáticos del gobernador Egidio Torre lleven varios días lanzando ataques de mediana intensidad hacia la figura del dirigente nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones Rivera. Tal parece que en el esquema de cuotas y recompensas, al mandatario tamaulipeco no le salieron bien sus cuentas en las candidaturas a alcaldías y diputaciones,  y está ansioso de desquite. Y probablemente no le resulte tan lastimosa una derrota electoral en junio próximo: basta con recordar que los votos con los que Egidio llegó al poder, en realidad pertenecían a su hermano Rodolfo Torre Cantú, asesinado en circunstancias aún no aclaradas a una semana de las elecciones constitucionales de 2010.

Recuerde que en política hay quienes prefieren ganar perdiendo. Al tiempo.

Twitter: @miguelisidro