dimeloenlacalle

Un año pasó desde aquella primera vez en que, nerviosos, expectantes, incluso azorados, vimos en nuestras computadoras los colores rojo y amarillo del portal Matamorosdice.com, recién salido de una maleta de sueños.

Era medianoche del jueves, 10 de abril entrando al 11 y a esas horas el equipo no estaba físicamente reunido, pero sí en espíritu, y eso nos bastó para con todo el arrojo subir a la red nuestra propuesta informativa, la que al cabo de horas de plática, varios litros de café y debate sobre imagen, había cobrado forma.

Y junto con el portal, que consignaba entonces como por la inseguridad los vacacionistas salían en caravana desde el búnker de la Policía Federal, se comenzó también a navegar en las redes sociales, donde empezaron a llegar los primeros likes y los mensajes privados, algunas felicitaciones surgidas del corazón de nuestros amigos, otros ya de tempranos lectores pidiendo la investigación de temas que luego fueron noticia y unos sin clasificar en los que me decían empresaria. Nada más lejos de la realidad.

Y es que si bien y por supervivencia los medios de comunicación deben de contar con una cartera de clientes y anunciantes que contribuyan y se publiciten, soy una convencida de que el periodismo no es un negocio, no es algo que podamos ejercer desde una visión empresarial

Por lo menos no el que hago desde hace 17 años. No el que quiero que mis hijas, Renatta y Ángela lean, no el que le platico a mi abuela Antonia cuando le hablo del portal y de todos los que aquí colaboramos y ella, en el umbral de sus 85 años, asiente, quiero pensar que orgullosa.

Ha pasado tanto este año. Y en Matamorosdice se ha consignado: Por ejemplo, María Miguel y sus 117 primaveras, bebe Milagros y un lupus fatal, el bello Rulli en la Playa Costa Azul, protesta y llanto de los poderosos tras la muerte de uno de los suyos, Enrique Zolezzi se volvió de armas tomar, el paro del transporte, la matemática Paloma y su nueva casa, los pecados de Erick Silva, las ganancias del Rey del Tamal… En fin historias que tenían que contarse y lo hicimos con gusto, talento, creatividad y oportunidad para lectores que han ido de menos a más, hasta contarse por miles como lo muestran las estadísticas que nuestro área de Soporte y Sistemas me entrega cada mes

A los aliados en esta tarea, al ingeniero Horacio Rivera que diseñó y subió el portal, a mi aguerrida webmaster Diana Bautista, al panel de columnistas, Miriam, Luis Gerardo, Mariana, Clemente, Sara, Miguel Isidro, Juan José, a los editores de sección, a los reporteros, a las fotógrafas, a todos los que con su talento y esfuerzo han transitado conmigo este primer año no me queda mas que darles mi agradecimiento eterno.

Además de este gran equipo, mis gracias totales son para ustedes que nos leen, que buscan las publicaciones, las comentan y las comparten, que saben que su realidad es la nuestra, que en Matamorosdice caben todas las expresiones y todas las voces.

Dice Ezio Mauro, director del periódico italiano La Repubblica, que el periodista, es gente contándole a la gente lo que le pasa a la gente, por eso les digo que no soy empresaria, a mi déjenme seguir contando.

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