vidaenarmonia

 ¡Hola me llamo Luís, de cariño me dicen “Wuicho”! , tengo 10 años, quien me conoce dice que ¡tengo un gran corazón, que soy muy guapo y  muy inteligente!  Estoy en segundo año de primaria. Durante el recreo me gusta jugar con mis compañeros, ellos y  mis maestras  me cuidan por eso de que mis  músculos son más blanditos y débiles; pero yo juego y me divierto. Mis maestras y terapeutas me enseñan a ser cada día más independiente, dicen que tengo que aprender a Leer y escribir, a sumar y a restar muy bien, pues cuando sea grande tengo que estar  bien preparado para la vida y así corresponder al Amor y cuidado de toda mi familia y amigos!

Ahora déjame decirte que  Nací con Síndrome de Down, esto no es una enfermedad, es un síndrome…. (ufff!! Tratare de explicarlo) “Es un trastorno genético, tengo un cromosoma extra en el cromosoma 21 en lugar de los dos normales”, también se le llama  trisomía 21, mis ojos son rasgados (tipo oriental), mis manitas son mas pequeñas y mis y pies más anchos y gorditos, mi nariz es más pequeña, mi pelo es liso, tengo problemas para comunicarme,  no pienso ni aprendo tan rápido como mis hermanos o mis compañeros, sin embargo todo esto No Importa por que tengo un gran corazón, pues todos los días hago que el Sol brille para mis Papitos, mi familia y Muchas personas que me Aman, pues yo … “SOY PURO AMOR”

¡Buen día estimado lector!, estamos viviendo el hermoso mes de octubre, en el cual se conmemora a nivel internacional el mes del Síndrome de Down.

En la mayoría de los países desarrollados, el síndrome de down se considera una discapacidad tan terrible y tan limitante que a las embarazadas les otorgan una excepción especial: Pueden abortarlos cuando quieran. Hace cuatro años el periódico danés  Berlingske titulaba una terrible noticia; “En Dinamarca pronto nacería el ultimo niño con síndrome de Down”.

En Dinamarca el 99 % de los niños con esta condición son abortados y se estima que para el 2030 ya no existirá el síndrome de Down.

Aun recuerdo que en agosto del 2011 se desato una gran polémica cuando empezó a comercializarse en clínicas de Alemania, Austria, Liechtenstein y Suiza una prueba desarrollada por la empresa alemana LifeCodexx, dirigida exclusivamente a embarazadas con un tiempo de gestación superior a 12 semanas y con un riesgo alto de tener un bebé con síndrome de Down.

En España desde 1980, la frecuencia de estos nacimientos se redujo a más de la mitad, el 95% de las embarazadas españolas que reciben la temida noticia interrumpe la gestación. En Estados Unidos y Reino Unido, el 90% de las parejas que se enteran durante el embarazo de que su hijo trae un cromosoma extra deciden abortarlo.

En México, en 14 estados de la republica se permite interrumpir  un embarazo en cualquier tiempo de su gestación cuando se presentan “malformaciones genéticas o congénitas”. Sin embargo los códigos penales no aclaran quien establece  hasta que punto  una malformación es considerada grave.

Hoy en día diversos estudios que determinan cientos de posibles discapacidades congénitas. Por un lado considero que es muy bueno conocer las características de un bebé, sin embargo lo malo es que entre más conozcamos nos inclinemos a rechazarlo, por uno más “perfecto” o del genero que soñábamos.

Hace un par de años tuve la oportunidad de escuchar en Monterrey, la experiencia de vida de Miriam Flórez, una española simpatiquísima, que no rebasaba los 40 años, con síndrome de Down. Debo decir que sus palabras me estremecieron, en su mensaje nos pidió ayuda: “Dejad que nazcan. Tengo una vida plena. Estoy muy contenta”. Tengo la fortuna de conocer y tratar a muchas personas con síndrome de Down, ¡date la oportunidad de conocerlos!, puedo decirles que están saturados de dulzura y amor, ¡son felices, contagian el amor por la vida! y su servidora y sus familias les aman intensamente. ¡Feliz Miércoles!

 

 

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